Desde principios de mes está prohibida por ley la venta de lámparas incandescentes en los comercios argentinos como una forma de ahorrar energía mediante la comercialización de lámparas de bajo consumo con mercurio, contaminantes y nocivas para la salud. La utilización de lámparas de LED’s representa una opción menos contaminante y menos nociva para la salud, además de ser más ahorrativa. Por lo pronto, el gobierno mantiene sus subsidios a las empresas eléctricas sin tomar en cuenta mejores opciones, como partidas destinadas a la producción tecnología inteligente.

 

Incandescentes prohibidas: El monopolio de las lámparas con mercurio

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Desde hace casi 20 días no pueden conseguirse en los comercios lámparas que no sean las de bajo consumo, cuyo costo ronda entre los 15 a 40 pesos. 

Esta política, con su respectiva legislación y festejada como un logro ecologista producto de campañas de Greenpeace, tiende a un cambio de paradigma en las formas de consumo doméstico de energía eléctrica.

Las lámparas de bajo consumo compactas fluorescentes (CFL, su sigla en inglés) contienen mercurio. Incluso el mismo organismo impulsor de esta política, Greenpeace, ha reconocido que este tipo de lámparas contienen sustancias tóxicas que por acumulación pueden resultar muy contaminantes. Greenpeace sostiene que los pocos miligramos (de 2 a 5) que contienen estas lámparas es la opción menos contaminante disponible en el mercado.

La enorme campaña de los ecologistas logró prohibiciones de las lámparas incandescentes (los focos comunes que ya no se encuentran en casi ningún lado) en favor de las lámparas de bajo consumo en diferentes países del mundo, aunque todavía no encuentra vías para lidiar con los desechos tóxicos que estas generan.

El secretario de Medio Ambiente de Santa Fé sostuvo que la norma que prohibió las lamparitas incandescentes no contempló que hacer con las lámparas de bajo consumo. “El problema con el mercurio es la acumulación”, remarcó Mackler.

César Mackler, secretario de Medio Ambiente de la provincia de Santa Fe, expresó que “la ley que prohíbe la lámpara incandescente es positiva por el ahorro de energía que genera es más importante que la contaminación por mercurio que se da a partir del mercurio que tienen las lámparas de bajo consumo. El ahorro de energía es el principal problema ambiental. Ahora, es verdad que cuando se dictó esta norma no se tuvo en cuenta que hacer con las lámparas de bajo consumo cuando cumplen su vida útil”.

Además, César Mackler agregó que “esta cuestión ya la tenemos agendada para llevar a la próxima reunión del Consejo Federal de Medio Ambiente. Queremos saber qué se va a hacer con el tratamiento y la disposición final de las lamparitas de bajo consumo agotadas. Lo que sugerimos, al igual que con las pilas, es que hasta tanto no tengamos un sistema cerrado que contemple tratamiento y disposición final no acumulemos estos residuos. Por ahora, lo mejor es distribuir el mercurio homogéneamente en los rellenos sanitarios. El problema con el mercurio es la acumulación”.

Finalmente, el funcionario opinó que “deberíamos tener una ley nacional que contemple que el empresario que ponga estos productos en el mercado se haga cargo de estos residuos”.

LED’s

Más allá de los riesgos que representan las lámparas de bajo consumo para la población y la carencia de leyes al respecto del almacenado de los desechos que generan, existen otras tecnologías que son evidentemente mejores y menos contaminantes: lámparas de LED’s (diodos emisores de luz)

En nuestro país ya está en pleno desarrollo la tecnología de iluminación por diodos de estado sólido, o LED’s, que consume aún menos energía que los tubos fluorescentes compactos y sin los riesgos de estos, ya que el principio de funcionamiento es casi similar al de las tradicionales lámparas de filamento, pero sin desperdiciar energía en forma de calor y con una duración de mas de cincuenta mil horas de uso. Ya se están utilizando en los semáforos, y en algunos municipios también como iluminación pública (como por ejemplo en el Monumento a la Bandera, en Rosario).

Una “lámpara de LED’s” (o, sencillamente, una LED) consume de 5 a 10 veces menos que una incandescente, que de por sí ya consume hasta un 80% menos que una lámpara incandescente normal. El ahorro que se logra con una lámpara de ese tipo es evidente, aunque su costo todavía es elevado: de 40 a 400 pesos la lámpara.

Si bien el costo resulta elevado, la idea de que el gobierno subsidie la producción de este tipo de lámparas debería resultar tentadora para el progresismo kirchnerista, sobre todo si se tienen en cuenta los miles de millones de pesos que al año gasta el estado nacional en subsidiar el consumo eléctrico: según ASAP, solo en enero se gastaron $ 1.400 millones para partidas destinadas a empresas de generación eléctrica.

Haciendo una cuenta a grandes rasgos, con el dinero usado sólo en enero para el subsidio de la energía electrica se podrían haber comprado unas 3,5 millones de lámparas de LED’s de las más caras y cerca de 7 millones de las intermedias.

Obviamente, el consumo de las lámparas a nivel doméstico no representa el grueso del consumo eléctrico en el país, aunque sin dudas el ahorro que plantearía a largo plazo terminaría reduciendo drásticamente el uso de energía eléctrica en menos de 10 años.

Ventajas del LED

Iluminación LED instantánea alcanza su brillo máximo sin tiempo de calentamiento. Las luces fluorescentes son tenues cuando enciende por primera vez, y más brillante a medida que se caliente. Dependiendo de la temperatura y la edad de la lámpara, que puede tardar mucho tiempo en calentarse. Si es lo suficientemente fría que no se caliente en absoluto. luces led siempre comienzan en el brillo completo.

Las Lámparas de LED´s no contienen mercurio contaminante. Las luces fluorescentes contienen mercurio y deben ser tratados como residuos peligrosos. (Ver normas de la EPA para bombillas fluorescentes). iluminación LED no contiene mercurio u otras sustancias peligrosas.

LED no produce luz ultravioleta (UV). Las luces LED no emiten luz ultravioleta dañina, por lo que no hará que la decoloración y el envejecimiento de obras de arte u otros materiales sensibles. Las luces fluorescentes y halógenas puede causar un daño significativo en el tiempo.

LED ahorra en sustitución de la bombilla. Las bombillas LED pueden funcionar durante 30.000 horas o más. Una bombilla LED puede durar más que 30 bombillas incandescentes, fluorescentes compactos y 6 bombillas LED cuestan menos que las bombillas que sustituyen. De funcionamiento 8 horas al día, las bombillas LED puede durar 10 años o más.

Las bombillas de LED’s son menos sensibles a los golpes, las vibraciones y los cambios extremos de temperatura que rápidamente pueden arruinar las bombillas incandescentes frágiles. Y a diferencia de las bombillas fluorescentes que gastan mucho más rápido si están con frecuencia encendido y apagado, las bombillas LED no se ven afectados por el cambio frecuente de encendido y apagado.

La larga duración de las bombillas LED reducen el tiempo, esfuerzo y costo de reemplazo.

Las lámparas Led funcionan a temperaturas mucho más bajas. Halógeno y luces incandescentes son lo suficientemente caliente como para causar el fuego, y lo hacen con frecuencia.